domingo, 2 de agosto de 2015

Legado

Este es mi legado.

Es la huellita que dejo por si alguien degusta de ello.

Que mis versos se conviertan en melodías para que los cantemos juntos.

Que mis canciones sean dulces prosas para que los disfrutemos juntos.

Y si se llega el día, compartiremos con ese que lleva sangre de poeta nuestras pequeñas pero profundas palabras, historias y emociones.

Porque somos de naturaleza poética, nacimos para amar y desde el primer respiro amamos la vida porque nos aferramos a ella.

Y amamos, el amor siempre estará aquí.

sábado, 1 de agosto de 2015

Declaración desde adentro

Estos no son mis versos,
Son suyos buen hombre,
Que en el camino va descubriendo,
Universos y constelaciones tan bellas,
Así como lo que hay en su cabeza.

¿Cómo es que tropezó con esta piedra?
Tan pequeña, tan frágil, casi hecha polvo.
No importa, la materia permanece en su estado natural,
Y si, esta piedra sigue y seguirá siendo piedra.

Erosión y un crujir con polvo danzante,
La niña está por fin volando, es un arte.
La corriente gira bruscamente y regresa.
Lo ve a usted y a su loca forma de amar. 

En esas noches interminables,
En esa oscuridad efímera, qué ironía,
La luna descubrió en sus palabras, en sus estrellas,
Que sufría la soledad de un ilógico adiós. 

Lo vio llorar por dentro, sintiéndolo cerca.
Y usted buen hombre, que la prudencia le sea fiel.
Lo escuchó desahogar una fuerte pérdida,
Y usted buen hombre, que el amor guíe lo que cree. 

Queriéndose dar sin poder compartir su blancura,
Esa luna se escondió tras la quietud del cielo.
Y la otra, hermosa como un planeta,
Quedó inerte, trayendo al encuentro más duelo.

Estúpida e incrédula, dura como piedra,
No abriste el pensamiento y mírate ahora apenada.
De la otra no se hablará, ese hombre le amaba tanto,
La cuestión a ella es ¿sabes lo que dejaste ir?

Y llegó la nada, volvió a estar sin darse a explicar,
Tiempos de cambio y esos inevitables reencuentros.
Apenada siempre por hacer nada, los vio. 
¿Regresó la otra luna? Eso no importa más.

El silencio nunca se rompió y no declaró su razón,
Qué mas da, no hay nada ya, pero logró ver aquello.
La sonrisa del buen hombre, a quien veces temió.
Pero mira, tan lindo esbozo valía oro.

Él merece ser feliz, como todo buen hombre.

A quien le volvió un pedacito de alegría inmensa, gracias.
Yo no pude y siempre lo consideré un fracaso, 
A quien no le duele no lograr el bien para quien lo vale,
Más comprendí que ese bien era distinto, para alguien más.

Él merece ser amado, como todo buen hombre. 

Encuentro en esto la mejor forma de expresarme. Muy bien, seré sincera. Hace no mucho viví una experiencia diferente, algo muy cercano al amor, si, nuevo para mi. Nunca entendí el miedo que me inundó y que no me dejó hablar con la razón, ni explicarme, ni ser yo, porqué llegué a sentir que lastimé a alguien, sin querer hacerlo en ningún momento. Pero así fue. Es fecha que me arrepiento, tal vez fue mínimo, lo que haya sido incluso si no, me duele porque queriendo refugiarme en mi misma, lastimé, juzgué, qué cobarde. Comprendí que lo que vale realmente es dar la cara, hablar frente a frente y no me escudo en que no sabía, simplemente no lo hice y la consecuencia que me persiguió desde entonces es arrepentirme por mi forma de actuar, por el mal rato que pasó él por mi culpa, que tal vez empeoró su sentir. Porque todo lo sincero que dije, como amiga, como sea, se esfumó y quedó como una mentira, como una hipocresía. Me duele, si. Yo no quería nada de eso, pero fue mi culpa al no definir desde un principio mi situación ni lo que pasaba en aquel momento. Lo siento mucho, de verdad.

Solo espero que él sea feliz y encuentre lo que tanto anhelaba. Sé que lo hará.